Videncia y Clarividencia

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Videncia y Clarividencia

Mensaje  ADMIN el Vie Jun 25, 2010 3:46 pm

Existe una clara diferencia entre una facultad y otra pese a que hoy día se yuxtaponen a causa del fragor comercial, veamos pues las diferencias, la videncia es aquella facultad que permite ver el futuro, o cuanto menos percibirlo a través de algún tipo de imágenes, esto sería la auténtica videncia, como es natural esto no ocurre continuamente, únicamente en determinadas circunstancias que varían de un vidente a otro, las condiciones que estimulan la videncia en una persona pueden no serlo para otra. En cuanto a la clarividencia corresponde a la facultad que tiene una persona de comprender y discernir claramente las cosas y sus causas, el clarividente ha adquirido la comprensión de las leyes de la existencia. Mientras que el vidente percibe o ve el futuro en mayor o menor grado, el clarividente conoce el destino de las cosas y los seres, e incluso las causas que lo originan.

Ambos, vidente y clarividente por sus facultades pueden ejercer la adivinación, que no es más ni menos que realizar un “a” = acción, “divinación” = divina, o sea, realizar una acción divina, conocer o ver el futuro en la antigüedad era una acción propia de la divinidad, si un humano era capaz de ello se decía realizaba una acción divina (adivinación).

Veamos la videncia, quién es vidente, pues como todo, el hombre nace y se hace, el vidente tiene que nacer con el Don de la videncia y después cultivarlo, antiguamente aquellas personas que nacían dotadas se les entrenaba para que dicha facultad floreciese correctamente y se pudiese utilizar en determinados momentos. Hay que pensar que la videncia es una facultad que está dormida, y que generalmente se despierta de forma imprevista, si bien en algunas ocasiones el vidente es capaz de despertarla por cualquier razón, pero no se puede abusar, en el acto de ver el futuro se trasciende la realidad y se experimenta la fusión del tiempo y el espacio, es evidente que la experiencia responde a un estado alterado de conciencia y que en su continuidad puede originar trastornos psicológicos, psíquicos y espirituales.

Las técnicas para desarrollas y cultivar la videncia son múltiples y diversas, siendo en muchos casos muy personales, pero la cuestión es saber porque se nace con esa facultad, tres son las principales causas, la herencia, la fortuita y la accidental, la primera es algo que se hereda de algún familiar, al igual que se hereda un color de ojos, o cualquier otro rasgo físico, la mayoría de videntes los son por razón hereditaria, la fortuita corresponde a una causa espiritual, en el momento de concepción y nacimiento se dan unas condiciones cósmicas especiales y la persona nace con dicha facultad, y la tercera o accidental como el nombre lo dice suele ocurrir a causa de un accidente o algo traumático para el cuerpo y la mente, una situación de crisis capaz de alterar la conciencia y dejar al descubierto dicha facultad.

Podemos entender que este “don” tiene tres orígenes diferentes, uno en el pasado, otro en el presente y otro en el futuro, bien sea por herencia, por nacimiento o por accidente del destino. Esto tiene una gran importancia en el desarrollo y aplicación del “don” por parte del vidente como se puede entrever.

En muchas ocasiones la percepción del vidente no es través de imágenes únicamente, sino que éstas vienen acompañadas de presentimientos y sensaciones, en ocasiones puede que exista ausencia de imágenes, y por lo general la interferencia y la distorsión de la visión puede hacer difícil los verdaderos hechos futuros.

Pasemos ahora a la clarividencia, como ocurre con los videntes, existen tres causas, la hereditaria, la fortuita y la formativa, así como en la videncia existe la posibilidad de entrenar el “don”, en la clarividencia existe la posibilidad de adquirir parte de esta facultad por medio del aprendizaje, asimilando el conocimiento verdadero, cosa que no es fácil, la mayor parte de la información que tratamos cotidianamente esta distorsionada o es simplemente mentira a favor de determinados intereses, pero para ello existen diversas disciplinas, las sapienciales que tratan del auténtico conocimiento y las esenciales que tratan de la verdadera naturaleza, entre las que destaca la meditación natural.

La clarividencia heredada y la fortuita permiten desde el nacimiento una comprensión verdadera de la naturaleza y una defensa ante la inculcación de ideologías y mentalidades fruto de una época o unos intereses sociales, políticos o religiosos, el clarividente realmente lo es cuando no está condicionado por las mentiras comunes del entorno, el clarividente intuye o cuestiona, se guía por las leyes de la existencia que el mismo percibe dentro de una lógica simple y natural, pudiendo así asimilar conocimientos verdaderos que serán los que servirán de base para actuar con una intuición certeza.

Una de las cualidades que manifiesta el clarividente es su gran defensa ante la mentira o cualquier condicionamiento cultural, social o ideológico que se apoye en falsedades o engaños, que por cierto, en esta sociedad no son pocos, si la mente del clarividente se contaminase con mentiras no podría discernir las causas y naturaleza de las cosas.

Esta facultad permite conocer también el sentido de las cosas y la construcción del destino, y con ello conocer los acontecimientos a los que tiende el futuro, pero no es simplemente una deducción apoyada en las leyes fundamentales de la existencia, es más bien una comprensión de la mente del clarividente como parte de la mente o conciencia universal, esa disposición del clarividente le lleva a actuar a favor del bien y de la creación como principio inicial.

Es evidente que no todo el mundo que dice ser vidente o clarividente lo es, ni siquiera en grado mínimo, en realidad es algo excepcional, pero independiente de los farsantes que no son pocos, existen personas que sin ser videntes o clarividentes son los suficientemente sensitivos para acercarse al papel que puede realizar una persona que tenga estas facultades, pudiendo ayudar y asesorar a los demás en asuntos que afectan tanto al presente como al futuro.

Existe una técnica llamada la proyección del deseo muy utilizada por los falsos videntes que consiste en proyectar pensamientos con intencionalidad sobre el presente o futuro con una gran carga emocional para que se cumplan, y de ésta manera ganarse la credibilidad, confianza, prestigio de los demás y por supuesto dinero, éstas proyecciones pueden cumplirse y entran más en el terreno de las ciencias ocultas, pero queda claro que la proyección no tiene nada que ver con la videncia ni la clarividencia, y que prácticamente es imposible que una persona que proyecte sea vidente y mucho menos clarividente, pues ni la videncia ni clarividencia son impositivas.

Hay que concluir que la videncia y clarividencia son verdaderos dones y que quienes los tienen realmente suelen ser de gran ayuda a los demás, si esto lo hacen de forma profesional es natural que cobren por ello pero seguro que no se hacen ricos ni hacen ostentación de su bienes, y sobretodo tienen unos fuertes principios éticos, ahora bien, hay que pensar que son facultades que se dan excepcionalmente.
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